El legado del obispo Calvillo
Pedro Pérez Calvillo fue obispo de Tarazona de 1351 a 1391, combinando funciones eclesiásticas con el servicio militar durante el conflicto aragonés-castellano. Es recordado por adquirir los restos de la antigua fortaleza de la ciudad (la Zuda) tras la Guerra de los Dos Pedros y reconstruirla como nueva residencia episcopal.
En 1376, Calvillo estableció la capilla dedicada a los Santos Catalina, Prudencio y Lorenzo como lugar de enterramiento para él y su hermano, Fernando Pérez Calvillo. La capilla alberga dos sepulcros de alabastro labrados por Pedro Corcán y un retablo gótico de Juan de Leví.
El arca funeraria
El arca de madera contenía los restos del obispo, con escudos heráldicos decorativos en color adornando todos los lados y la tapa. En su interior se encontraron restos óseos, vestiduras funerarias y un báculo episcopal de nogal dorado.
Restauración
Durante la restauración, los conservadores abordaron daños estructurales significativos causados por la humedad, falta de ventilación, crecimiento de hongos y daños por insectos. El lienzo heráldico expuesto habría colgado junto con otros escudos en las paredes de la capilla.
Datos técnicos
- Artista: Desconocido
- Período: Siglo XIV
- Estilo: Gótico
- Material: Madera de pino policromada