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Pintura mural renacentista, siglo XVI

Grisalla del Profeta Jeremías

Siglo XVI 1 min de lectura

La Capilla Sixtina del Renacimiento aragonés

La Catedral de Tarazona alberga lo que prestigiosos historiadores del arte han denominado la Capilla Sixtina del Renacimiento aragonés. Esta designación se refiere a los frescos que adornan la bóveda del altar mayor, pintados durante el siglo XVI por el artista Alonso González.

Técnica artística

González empleó una técnica llamada grisallas, que consiste en utilizar pintura gris en todas sus variaciones tonales para crear dibujos. Estas composiciones en escala de grises descansan sobre lo que parece un mosaico dorado, pero en realidad es pintura. El artista demostró una habilidad notable para crear efectos dimensionales mediante medios monocromáticos.

Composición y temática

La decoración de la bóveda se despliega en dos secciones:

Primera sección: Representa 16 Sibilas (antiguas profetisas), figuras también representadas por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina de Roma, aunque con diferencias estilísticas significativas entre ambas interpretaciones.

Segunda sección: Presenta profetas, donde emergen notables paralelismos con la obra romana de Miguel Ángel. El profeta Jeremías aquí representado muestra una inspiración completa en la versión del maestro italiano.

Contexto histórico e influencia

Las similitudes con la obra de Miguel Ángel probablemente se deben a la notable influencia de Pietro Morone, un artista italiano que se estableció en Tarazona directamente desde Roma, trayendo el conocimiento renacentista contemporáneo que transformó la ciudad en la Joya del Renacimiento.

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