San Prudencio, patrón de la Diócesis
San Prudencio nació en Armentia, Álava, y se convirtió en ermitaño discípulo de San Saturio en Soria. Posteriormente se trasladó a Calahorra donde realizó labores de evangelización y curaciones milagrosas. Debido a su fama que atraía a numerosos enfermos, se trasladó a Tarazona. Sirvió como clérigo en la Catedral, luego como arcediano, y finalmente fue nombrado obispo de Tarazona en el siglo VI. Falleció el 28 de abril y es venerado como santo desde el siglo VIII. Es patrón de Álava y copatrón de la Diócesis de Tarazona junto a San Gaudioso.
Las reliquias
Los relicarios tenían una veneración especial a lo largo de la historia, ya que simbolizaban el poder espiritual de los restos terrenales de los Santos. Las comunidades creían que poseer relicarios proporcionaba soluciones a plagas, catástrofes y epidemias.
Las reliquias de San Prudencio están distribuidas en múltiples ubicaciones incluyendo Roma, Nájera, Belorado y varias ciudades españolas, siendo el relicario de Tarazona el más meritorio artísticamente.
La referencia documentada más antigua a las reliquias de San Prudencio en la Catedral de Tarazona data de 1384, cuando un inventario registró un relicario con el brazo del santo, donado por el obispo Pedro Pérez Calvillo (1354-1391).
Busto relicario
- Creador: Luis de Guevara menor
- Fecha: 1589-1590
- Material: Plata sobredorada y encarnada
Encargado por el obispo Pedro Cerbuna en el siglo XVI. La pieza ornamentada presenta elementos decorativos que incluyen cuero recortado, mascarones, trofeos, querubines y piedras preciosas, completada el 27 de junio de 1590.
Relicario múltiple
- Creador: Antonio o Domingo La Estrada
- Ubicación: Zaragoza
- Fecha: Circa 1750
- Material: Plata
Contiene reliquias de San Prudencio, San Gaudioso, y Santa Justa y Rufina, decorado con elementos vegetales y geométricos, querubines y rocallas simples y abanicadas. Ambas obras fueron restauradas por la Fundación Tarazona Monumental en 2009.